Por Marianne
Williamson
Querido
Dios, dedico
este día para Ti. Que
mi mente pueda permanecer centrada en
las cosas del espíritu. Que
no sea yo tentado a separarme del amor.
Al
comenzar este día, me abro para recibirte. Entra,
por favor, donde Tú ya permaneces. Que
mi mente y mi corazón sean puros y verdaderos, y
que ya no me desvíe de las cosas de la bondad. Que
pueda yo ver el amor y la inocencia en todas las personas más
allá de las máscaras que todos usamos, y
las ilusiones de esta superficie mundana.
Te entrego mis actos este día.
Tan
solo te pido que ellos sean para servirte y
para la sanación del mundo. Que
pueda yo llevar conmigo tu amor y tu bondad para
compartirlos con los demás donde quiera que yo vaya.
Haz
de mi la persona que quisieras que yo sea. Dirige
mis pasos y muéstrame lo que quisieras que yo haga. Haz
del mundo un lugar más seguro y hermoso.
Bendice
a todas tus criaturas. Sánanos
a todos, y úsame, amado Señor. Que
pueda yo sentir el gozo de ser un instrumento en tus manos.
Marianne Williamson
Visita
mi página de internet
www.RafaelaAlba.com/Espanol
Sígueme
en Facebook &Twitter
Rafaela Alba
No comments:
Post a Comment